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Fotos: Vidas rotas y en recuperación en Ucrania

Un hombre acaricia a un perro el jueves 19 de mayo de 2022 en el metro de la ciudad de Járkiv, en el este de Ucrania.
(Bernat Armangue / Associated Press)

Un niño de 11 años empuja a su hermana en un columpio afuera de un hospital de Leópolis, con las piernas de ella vendadas donde terminan tras ser amputadas. Su madre también perdió una pierna y en otra imagen consuela a la niña en su cama de hospital.

Un hombre barre escombros junto a un centro comercial y de entretenimiento el viernes 13 de mayo de 2022 en Odesa, Ucrania, destruido el 9 de mayo por un ataque de misiles rusos.
(Francisco Seco/AP)

Yarik Stepanenko, su hermana gemela Yana y la madre de ambos, Natasha, intentaban tomar un tren que se dirigía al oeste —rumbo a un lugar seguro— desde la ciudad oriental de Kramatorsk cuando un misil cayó en la estación el 8 de abril. Yana perdió ambas piernas: una por encima del tobillo, la otra más arriba de la espinilla. Natasha perdió la pierna izquierda por debajo de la rodilla.

Pedazos de escombros cuelgan en la sede del gobierno regional de Mykolaiv, que resultó muy dañada en un ataque ruso, el sábado 14 de mayo de 2022, en Mykolaiv, Ucrania.
(Francisco Seco/AP)

Yarik se quedó en la estación en el caos del ataque y resultó ileso. Ya está de vuelta con su madre y su hermana, que se recuperan en el hospital.

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Militares ucranianos acompañados por miembros de la legión extranjera lanzan morteros contra posiciones rusas el martes 17 de mayo de 2022 en la región oriental de Járkiv, Ucrania.
(Bernat Armangue/AP)

La familia Stepanenko es una de las muchas que están sufriendo las consecuencias de la guerra en Ucrania.

Militares ucranianos suben los cuerpos de soldados rusos a un vagón de ferrocarril refrigerado el viernes 13 de mayo de 2022 en Kiev, Ucrania.
(Efrem Lukatsky/AP)

Iryna Martsyniuk, de 50 años, se para frente a su casa, la cual tiene el tejado reducido a algunas tablas y escombros amontonados junto a la puerta. Martsyniuk y sus tres hijos pequeños estaban en su vivienda en la localidad de Velyka Kostromka cuando ataques rusos la destruyeron, pero todos sobrevivieron ilesos.
En Járkiv, Roman Pryhodchenko se enjuga las lágrimas cerca de una ventana destrozada dentro de su casa dañada por varios ataques. En otros lugares, personas en duelo lloran ante los féretros de soldados ucranianos muertos.

Soldados ucranianos llevan el ataúd de Volodymyr Losev, de 38 años, el lunes 16 de mayo de 2022 durante su funeral en Zorya Truda, región de Odesa, Ucrania. Volodymyr Losev, un soldado voluntario ucraniano, murió el 7 de mayo cuando el vehículo militar que conducía pasó encima de una mina en el este de Ucrania.
(Francisco Seco/AP)

En una zona recién recuperada cerca de Járkiv, las tropas ucranianas inspeccionan sótanos y edificios abandonados, mientras que en Kiev los militares suben cadáveres de soldados rusos a un vagón refrigerado.

Combatientes ucranianos evacuados de la asediada planta metalúrgica de Azovstal, en Mariúpol, se sientan cerca de una prisión en Olyonivka, en territorio controlado por la República Popular de Donetsk.

Rescatistas llevan el cuerpo de un civil en el lugar donde un edificio de apartamentos fue destruido por un ataque ruso el miércoles 18 de mayo de 2022, en Bakhmut, región de Donetsk, Ucrania.
(Andriy Andriyenko/AP)

La siderúrgica había sido escenario de combates encarnizados durante semanas. El grupo cada vez más reducido de combatientes había resistido en la planta, atrayendo sobre sí bombardeos y fuego de artillería de Rusia antes de que su gobierno les ordenara abandonar la defensa y salvar sus vidas.

Familiares lloran junto al cuerpo de Pankratov Oleksandr, de 49 años, un militar ucraniano muerto en la provincia de Donetsk, durante su funeral el sábado 14 de mayo de 2022, en Leópolis, Ucrania.
(Emilio Morenatti/AP)


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